Por qué «Jajaja» está mal escrito y otras curiosidades sobre onomatopeyas…

Todos lo hemos dicho alguna vez. O mejor dicho, todos lo hemos escrito alguna vez.

Independientemente de si lo escribimos con una fricativa velar sorda /x/ —fonema representado con una j en español— o en su variante aspirada —quizá por influencia del inglés—, lo cierto es que se trata de una onomatopeya con un uso muy extendido. Hablamos, por si aún no había quedado claro, de la representación escrita de la risa.

«Jajaja», «Jejeje» o «hahaha», entre otros, son las onomatopeyas utilizadas para reflejar que algo nos hace gracia puesto que, en teoría, es el sonido que imita la carcajada. El lector, en este momento, podría pensar que su uso se limita a las efímeras conversaciones de las aplicaciones de mensajería instantánea. Pero nada más lejos de la realidad. En el Corpus de Referencia del Español Actual(CREA) encontramos hasta veintiún casos en los que se ha utilizado «jajaja» en algún medio escrito u oral. El número baja a cuatro si lo que consultamos son las veces que aparece «jejeje» o «jijiji» en los medios. Aquí van algunos ejemplos:

«Mula que fui con mi nuera ¡jijiji! Pero es la única forma de no perder mi lugar». (Espinosa, 1995: 147)

«Está loco este hombre, jajaja. Pero te diré que como pretexto para abordarme no está mal». (Rossi, 1985: 21)

Sin embargo, en el apartado 4.1.1.2.4 de la Ortografía de la Lengua Española queda especificado cuál debe ser el tratamiento de estas expresiones:

«[…]Cuando estas expresiones iterativas mantienen su valor estrictamente onomatopéyico y se usan tan solo para reproducir o imitar sonidos, lo normal es separar mediante comas los elementos repetidos: “De pronto están unidos por una risa floja que no pueden parar, y lloran de risa, y ja, ja, ja, ja, ja…” (Beccaria Luna [Esp. 2001])» (2010: p. 219).

 

A esta risa solo le faltan las comas.


 

También en El buen uso del español, obra de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, aparece una referencia a la separación de los elementos que evocan un sonido u onomatopeya:

«Cuando se pretende imitar o evocar un sonido mediante la repetición de una o más sílabas, se recomienda escribir cada elemento aislado y separado por comas del resto: Ja, ja, ja, ja, ja —su amigo no podía parar de reír–; Que si tenía mucho que hacer, que si bla, bla, bla». También se recomienda separar mediante guiones «cuando la repetición elementos es una sucesión continua que constituye una unidad: ra-ta-ta-ta-ta (sonido de una metralleta); chas-chas-chas-chas (ruido de unas tijeras o una podadera)» (2013: p. 352).

Ahora bien, la separación de los elementos mediante comas se lleva a cabo cuando estos aluden a un sonido; no obstante, tal y como queda recogido en la Ortografía de la lengua española (2010), las sílabas «se escriben sin guiones internos cuando se emplean como sustantivos (tictaczigzag, chachachá, pillapilla, bullebulle, picapica, etc.)» (p. 418).

En definitiva, si queremos expresar nuestra risa de forma correcta, lo recomendable, según la Academia, será escribir ja, ja, ja, ja —o con el sonido aspirado ha, ha, ha— o cualquiera de sus variantes: je, je, je, ji, ji, ji, etc. Sabemos que se tarda más en escribirlo —como ocurre cuando ponemos el signo de interrogación de apertura— pero si por algún casual habláramos con algún académico y nos hicieran gracias sus palabras, al menos sabrían que leemos sus obras. Ja, ja, ja.


Agradecemos a Mi Lapsus línguae por permitirnos re-publicar su artículo, esperamos más de sus interesantes colaboraciones en el futuro. Pueden seguirles también en Facebook.

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