Habitar el jardín

Para conmemorar el quinto centenario desde la muerte de Hieronymus Bosch el Museo del Prado preparó la mayor exposición de la historia dedicada al pintor flamenco. En ese marco se filmó El Bosco, el jardín de los sueños, un documental sobre su obra más emblemática, sobre cómo miramos El jardín de las delicias y cómo nos mira todavía.
Detalle – El jardín de las delicias (1505)

El Prado sabe que cada día 4000 personas se detienen, como encantadas, ante la joya de su colección (y sabe, probablemente, que el visitante se detiene más tiempo en ella que en cualquier otra obra). Sabe que El jardín de las delicias es un mito del arte y de la cultura y que sus resultados en google y youtube pueden requerir una vida de atención. ¿Por qué, entonces, hacer otro documento audiovisual sobre él? O, más bien, ¿cómo hacer un documento audiovisual sobre él, que no sea una mera fotocopia y a su vez cumpla los objetivos institucionales de la conmemoración? (¡No todos los días se cumplen 500 años!).

El Bosco, el jardín de los sueños es un documental institucional de visibilidad internacional, la carta de presentación de una potencia museística que celebra un hito de su historia. Este género habilita una expectativa: se verá gente bien vestida hablando amorosamente sobre el arte, salas llenas de visitantes y escenas de plena y solitaria contemplación, música solemne y un poco de cultura popular (porque no sólo de solemnidad viven los museos).

Detalle – El jardín de las delicias (1505)

El Museo del Prado lo sabe: no es posible decir nada sobre el Jardín de las delicias que no haya sido dicho, mostrar nada que no haya sido mostrado. Y recurre al modo más efectivo para hablar sobre las obras de arte: habilitar la palabra del otro, abrir un foro para el despliegue de los comentarios. Su documental es un grupo heterogéneo y pintoresco de espectadores invitados a contemplar la obra y manifestar sus impresiones. Músicos, filósofos, escritores, historiadores, artistas y restauradores, se pasean frente al tríptico del Bosco, toman de él lo que pueden tomar y le dejan su mirada. El Jardín de las delicias es lo que cada uno puede decir sobre él, lo que cinco siglos de historia han dicho, la carpeta de todas las impresiones que ha movilizado y las 4000 de quienes lo siguen visitando cada día.

Como si él también hubiera sido invitado a la contemplación, el espectador del documental accede a un recorrido gozoso por la intimidad del tríptico, la multiplicidad de sus detalles y los trazos que se ocultan bajo las capas de pintura. La gran pregunta -no formulada- del film es ¿Cómo hablar del Jardín? O la imposibilidad de comentarlo sin tener que aceptar la propia perspectiva, la mirada situada de quien lo intenta. ¿Cómo no terminar hablando de uno mismo tratando de hablar del cuadro? Es más lo que dice sobre nosotros que lo que podemos decir sobre él. No hay palabra privilegiada, ni la soprano René Fleming, ni el filósofo Michel Onfray o el ensayista Cees Nooteboom aparecen acompañados por sus credenciales, son uno más de los tantos que se enfrentan a la inmensidad del Bosco.

Detalle – El jardín de las delicias (1505)

“No resolver el misterio sino habitarlo…”. Como pocas obras el tríptico pide una observación minuciosa y, sin embargo, después de horas, se sigue negando a dar respuestas. El director José Luis López Linares tiene la sutileza de reconocer esa opacidad y captar el momento en que sus invitados renuncian a las palabras y se rinden al silencio o a la música. De esa imposibilidad trata su documental, y del gozoso ejercicio de encontrarse en El jardín.

Detalle – El jardín de las delicias (1505)

 

Por Ignacio Zenteno


 

El Bosco, el jardín de los sueños (España-Francia/2016).
Dirección y fotografía: José Luis López-Linares.
Guión: Cristina Otero. Edición: Pablo Blanco Guzmán.
Distribuidora: Zeta Films.
Duración: 85 minutos.
Apta para todo público (ATP).
Salas: 9 (Arte Multiplex Belgrano, MALBA, Village Recoleta, Cinemark Palermo, BAMA Cine Arte, Showcase Norte, Showcase Córdoba, Cines del Centro de Rosario y América Santa Fe).

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